lunes, 26 de noviembre de 2007

Capítulo I: ¿Y si así sucediera?

-Las hemos congregado aquí a todas, luego de 8 años de que nos conocimos, por una razón muy especial:...- dijo la chica morena con el cabello negro de reflejos castaños. Su nombre era Pilar.
-Nuestro viaje alrededor del mundo- dijo la otra. Morena por igual pero el cabello con mayores reflejos negros, Jessica.
Las dos chicas que hablaban estaban sobre un estrado mirando a las siete restantes que prestaban atención, su edad no sobrepasaría los 25 y los penetrantes ojos de todas ellas escudriñaban la información con creciente apetito.
-Bien, desde que éramos pequeñas soñamos con recorrer el mundo, luego de tanto tiempo al fin ha llegado el día, nos vamos el...- comenzó a decir Pilar pero fue interrumpida bruscamente.
-Yo no puedo ir.
-¡Paola! Pero... ¿por qué no?- preguntó Jessica
-Estoy en una transición muy importante, tengo varios conciertos que dar, ustedes saben, ahora soy una gran pianista- Paola intentaba excusarse mirando hacia otro lado.
-Yo tampoco- dijo Kenya
-¿y tú por qué no?- preguntó Jessica
-Hay un chico... creo que voy a casarme, aún no lo sé.
-¿Alguna de aquí puede ir al viaje?- preguntó Pilar con voz exasperada
Una a una todas fueron retirando miradas, todas tenían compromisos que hacer. Jessica y Pilar intercambiaron miradas y suspiraron.
-Bien- comenzó Jessica -si cambian de opinión saldremos...-
-... el 5 de julio- terminó Pilar -en el aeropuerto del Lencero, con rumbo a Sudamérica, andén 9, 3 de la tarde-
Y poco a poco se retiraron, el grupito que alguna vez soñó con viajar alrededor del mundo ahora tenía otros planes, que consideraban más importantes.


Una joven caminaba hacia el altar, su vestido blanco era maravilloso, destellaba en su cabello un prendedor de diamantes que la hacía verse aún más hermosa y el velo que llevaba le cubría el rostro de una piel morena semioscura.
Al llegar junto al chico que la esperaba se descubrió la cara y ambos se arrodillaron.
-Estamos aquí reunidos para celebrar la unión en Santo Matrimonio...-
Y la ceremonia continuó mientras en el cerebro de la chica surgían dudas, preguntas que no la dejaban concentrarse. Sus pensamientos volaron a todo lugar menos a la boda.
-Señorita... Señorita...- una voz la despertaba de sus pensamientos. Era el sacerdote.
-¿Eh? Ah, sí sí, acepto- respondió ella.
-Bien, si hay alguien presente que se oponga a este matrimonio que hable ahora o calle para siempre-
-De acuerdo, basta- dijo la chica y se puso de pie- ¡YO ME OPONGO!- gritó y ante el desconcierto de todos los presentes se levantó el vestido y echó a correr por el pasillo, alejándose más y más del altar.
-¡Espera Violetta! ¡Por favor! ¿QUÉ PASA?- gritaba el novio.
Y la muchacha, sin dejar su loca carrera, volteó hacia atrás:
-¡Ah! ¡Y POR CIERTO! ¡NO ME LLAMO VIOLETTA! ¡ME LLAMO KENYA! ¡MUCHO GUSTOOOOO!
Y salió corriendo de la Iglesia con el vestido de novia ondeando tras ella.


Dejaron las maletas junto a sus asientos y revisaron con la mirada el lugar.
-¿Aún crees que llegarán?
-La esperanza es lo último que muere- contestó Pilar- a lo mejor una o dos se lo han pensado mejor y deciden llegar.
-Itiliz, faltan dos horas para ese vuelo... no lo sé- dijo Jessica
-Esperemos Panke... esperemos.
Y es que entre ellas dos y con las demás se trataban por medio de sus sobrenombres.


La última nota resonó en el auditorio y una figura masculina se levantó del piano, hizo una reverencia ante el público y el telón se bajó. Detrás de bambalinas se armó todo un revuelo. En el camerino 5 entró un señor bajito y casi chistoso a decir:
-A escena en 5 minutos Paola.
La chica asintió y miró el reloj, faltaban sólo dos horas para que se fueran y con ellas su oportunidad para viajar. Suspiró e inclinó la cabeza, terminó de polvearse y estiró un poco los dedos para concentrarse.
-¡Ya!- gritó la voz del director de escena.
Y el telón se levantó, la chica fue recibida con una gran ola de aplausos e hizo una media reverencia, se sentó frente al piano, llena de nerviosismo y con una voz resonando en su cabeza; "peke ¿esto es lo que realmente quieres?".
Apoyó ambas manos de golpe sobre las teclas produciendo un sonido que hirió los oídos de muchos, volteó los ojos hacia el auditorio, se levantó de un salto de su asiento y ante la mirada atónita de todos se lanzó a las escaleras que bajaban al pasillo de en medio de los espectadores y comenzó a correr hacia la salida.
Todos volteaban a verse y murmurar mientras llegaban desde afuera los gritos de la chica: "¡TAXI! ¡TAXI!"


-¿Ya se les habrán olvidado nuestro sueños?... ¿nuestra amistad?- Panke suspiraba
-Tal vez los sueños, la amistad no- dijo Itiliz
-¿De verdad crees que alguna de todas ellas llegue?
-¿Tú qué crees?
-No sé.
Ambas suspiraron.


-3, 2, 1 ¡Al aire!
-Bienvenido, este es su espacio "Comunicación con la gente" nos encontramos con la candidata a ser una de las más importantes cantantes que nos representen a nivel nacional frente a los premios "MúsiCaliente" la cantante Jordyna- la voz de la conductora se escuchaba distante y más que nada ausente.
-Gracias Judith, un gusto estar en este programa, me gustaría que la gente supiera que.....-
Mientras tanto Judith volteó discretamente al reloj, dentro de ella bullían muchas voces.
El silencio hizo que reaccionara, la estrella del pop acababa de terminar de hablar y ella no había escuchado nada.
-sí, sí, bien, es muy interesante lo que dices- Judith intentaba controlar sus ideas pero no tenía mucho éxito en ello, se le ocurrió una idea y barajó las tarjetas que tenía en la mano- Aquí hay una pregunta de un fan, dice: ¿Tú qué considerarías si se te ofreciera ir con tus amigas a un viaje por todo el mundo, primero tu carrera o tu amistad?
La estrella estaba notablemente sorprendida por la pregunta que le habían hecho pero intentó contestar con rapidez:
-Claro que la amistad, primero mis amigas, considero muy importante mi carrera y mi compromiso con mis seguidores y toda la gente que me apoya, pero creo que algo así como un viaje con mis amistades es también relevante para tener contacto con la gente.
-¿Verdad que sí? Perfecto- dijo Judith y dejó las tarjetas en la mesa- es todo por hoy señoras y señores, sean felices y nos vemos... mmm… no sé en cuánto tiempo nos veremos, hasta la próxima y ¡sonrían! ¡Yeah baby!
Judith salió del área de enfoque de la cámara mientras Jordyna (pronunciado: Yordaina) se quedaba atónita de que una entrevista de 15 minutos hubiera concluido en menos de 3. Atrás de cámaras el apuntador se volvía loco gritándole a Judith al oído: ¡¿QUÉ CREES QUE ESTÁS HACIENDO?!
-Tomando una decisión- dijo ella para sí misma y salió de los estudios dejando tras de ella un gran caos televisivo.


Un puño azotó contra la pared del aeropuerto.
-Paaanke- dijo Itiliz
Otro puñetazo
-¿Qué quieres?
-Te vas a lastimar Panke...
-Es sólo que no doy crédito a todo esto ¡mira! Falta tan sólo 1 hora y media para nuestro vuelo y aún mantenemos esperanzas...
Y es que Itiliz también comenzaba a dudar de que alguna fuera a llegar.


-Una última y terminamos-
La despampanante modelo puso cara de aburrición y posó para otra fotografía.
-Listo. Gracias, definitivamente tú eres el rostro para nuestra campaña- dijo el fotógrafo
La modelo avanzó hacia su camerino mientras gritaba: "quiero mi comida" "nada de grasas" "¡Maquillaje!". Se volteó hacia otra chica y comenzó a dictarle lo que tenía que hacer:
-Ir de compras, Debo ver a ese adorable chico a las 5 de la tarde ¡y ya casi son las 2! ¿Crees que me invite a una segunda cita? Pero... ¿por qué te pregunto? ¿Qué vas a saber tú? ¡Anota! ¡Para eso te pago! ¡Chica estúpida! ¡YO soy una modelo y tú una vil gata! ¿Y qué pasa con mi comida?.
La chica a la que le dictaba apenas tenía tiempo de escribir y gritar los arreglos, un hombre entró en el camerino y dijo:
-Señorita Aidee, se le solicita en el estudio 2 dentro de 2 minutos.
-Sí señor, ahí voy, permítame terminar de tomar este dictado.
-Pero rápido muchacha, tienes que maquillar a las que saldrán en el comercial.
Aidee suspiró y la modelo se impacientó:
-¡SI NO TRAEN MI COMIDA EN MENOS DE ESOS 2 MINUTOS VOY A ROMPER CONTRATO!
La modelo estuvo en el suelo luego de 2 segundos de que terminó de hablar, pues Aidee le había propinado una bofetada formidable. Aidee tomó sus cosas y sin decir nada salió del camerino. Enfadada y decidida a que no volvieran a tocar su dignidad se dirigió a la salida y tomó un taxi. Sin importarle que tras ella todos gritaran... no había ninguna maquillista además de ella.


-¿Ya dejaste nuestro equipaje en la bandita para que lo suban al avión?.
-Ya, aquí están los boletos, las bolsas de mano listas para subir, las cosas dentro de las maletas ¡y de paso la amistad con ellas también adentro de las maletas!- Itilis ya se había exasperado.
-Sólo un momento más... estoy confiando en que alguna llegará, ya lo verás- le respondió Panke.


Kizzy se levantó del sofá donde se encontraba y se asomó a la habitación del departamento, un hombre dormía profundamente. De pronto a Kizzy le pareció tan estrafalaria su cara, tan feos sus movimientos, tan asqueroso su cuerpo. Fue hacia el armario y comenzó a sacar ropa mientras se repetía dentro de su cabeza: "sólo espero que no sea demasiado tarde". Tomó una mochila y empacó solamente dos mudas completas de ropa, se vistió, se miró al espejo y contempló su buen cuerpo mientras hacia movimientos de bailarina de árabe. Se dirigió a la cocina, pasó dejando su maleta en el recibidor y se preparó de inmediato un par de tostadas con mermelada de fresa. Hizo una llamada para que le enviaran un coche y dejó el despertador a las 3 en punto junto con una nota que decía:

Alan:
Mil gracias por entrar en mi vida y sobre todo gracias por salir de ella, no sé cuándo voy a regresar pero para entonces quiero que ya hayas recogido todas tus porquerías de MI departamento y tú y tu trasero se hayan largado de aquí. Dejo comida en el refri para que tomes algo para el camino.
Atte. Kizzy
P.d. Lo de anoche estuvo genial.

Y salió sigilosamente del apartamento con su maleta. Dejó la llave encargada con la casera y, para su sorpresa, ya la esperaba el taxi.


Una voz resonó en el corredor del aeropuerto y retumbó en la sala de estar del andén 9.
-Pasajeros con destino a Belize en vuelo sin escalas- la eterea voz parecía de escuela de modelaje -favor de abordar su avión. Repito: pasajeros con destino...
-Oye Panke, es el nuestro.
-Bah, es la primera llamada, esperémonos un rato más.
Ambas voltearon a ver la entrada mientras la voz repetía sin cesar el mensaje anunciando la segunda llamada.


-Vamos, tengo que recordar todo- Delia se repetía su presentación una y otra vez.
-¿Estás segura de que esto es lo que quieres?- le preguntó Chucho, uno de sus amigos desde la secundaria y que trabajaba en la misma empresa que ella.
-Tengo un trabajo pero también tengo las ganas de ir con todas ellas, deja de distraerme-
-Aún estás a tiempo- Chucho sonreía mientras Delia se veía en serios problemas para decidir.
Adentro de la sala de juntas, el anunciante hacía la entrada:
-Bien, ella nos presentará toda esta nueva campaña y que ahora mismo debe estarse filmando el primer comercial si no me equivoco... ¡Y aquí está!- presentó- La mujer que ha hecho posible todo este proyecto, pido un aplauso para Delia Angélica- se oyeron los aplausos de todos los ejecutivos.
Se escuchó una puerta que azotaba, pero no había sido la de la sala de juntas, por esa puerta nadie entró.
-Disculpen, fallas técnicas, ustedes saben- dijo el presentador, abrió la puerta y susurró -Delia, todos te están esperando, ya está corriendo tu presentación.
Pero para su inmensa sorpresa en el vestíbulo sólo estaba Chucho, el presidente ejecutivo.


Un chico se acercó hasta ellas y les preguntó amablemente si ya estaban arriba sus maletas.
-Debo ir a almorzar pero antes me pidieron verificar si ya todo el equipaje está arriba del avión- indicó él
-Si, gracias, ya todo está arriba- dijo Panke
-Bien, si necesitan algo pídanselo a aquella señorita- señaló a una mujer detrás de un mostrador -o esperen a que yo vuelva de comer.
Itilis y Panke lo siguieron con la mirada mientras el chico se dirigía a los andenes y sacaba su coche, un destartalado Ford Anglia que a duras penas se movía.


-¡Suéltala! ¡Suelta mi maleta, ahora! ¡QUE LA SUELTES MALDITA SEA!
-No puedes irte Bani, no puedes ¡hija! Por favor ¿para qué vas a recorrer el mundo? ¡Sólo tendrás problemas!
-Ya me has retrasado bastante, mamá. Tengo que irme, me va a dejar el vuelo, mira, ya son las 2, y yo aún tengo que llegar allá a comprar el boleto.
De una certera patada se desprendió de la mano de su madre que aferraba su tobillo y acto seguido salió a la calle mientras llamaba a gritos a cualquier auto para que la dejara en el aeropuerto.
Uno de ellos se detuvo, un Ford Anglia que daba pena verlo y un joven de cara angelical le sonrió a Bani.
-Y... ¿a dónde quieres que te lleve?
-Al aeropuerto por favor- dijo ella y se subió.
-Perfecto, yo también voy para allá.
Esos preciosos segundos les estaban costando caro porque mientras tanto la madre de Bani había salido escopeta en mano y ya apuntaba a las llantas cuando Bani le gritó al chico:
-CONDUCEEEEEEEEEE.
Y se oyó un disparo.


-Pasajeros con destino a Belize favor de abordar ya el avión, ésta es la última llamada.
-Bien Panke, vámonos, al menos no podrán decir que no las esperamos.
Panke dio un último puñetazo a la pared y se dirigió junto con Itiliz hacia el despegue del avión.
Antes de abordar ambas miraron hacia atrás, con la leve esperanza aún de que alguna llegara rezagada.
Las sorprendió ver un punto blanco que al ir creciendo se transformó en una chica vestida de novia.
-¡ALTO!- gritó la chica y tras ella surgieron otras seis. Una vestida de gala, otra que intentaba deshacerse de un micrófono asido a su cintura, otra vestida más tranquilamente mientras arrastraba una maleta, una vestida de ejecutiva y con un maletín en la mano, atrás una que iba tirando maquillajes a diestra y siniestra y la última ondeando otra maleta y despidiéndose de un joven que iba dentro de un carro Ford hacia los andenes.
-Pero... ¿qué hacen todas aquí?
-Pues vamos a viajar ¿no?- dijo Judith también conocida como Abuela Ying
-Bien, vámonos antes de que mi exprometido llegue aquí y me reclame algunos detalles- dijo Kenya (Abuela Yang) mientras se levantaba el vestido de novia.
-O antes de que el tipo de anoche se de cuenta que no estoy- dijo Kizzy (Abuela Raya)
-O de que mi agente me hable para reclamarme por no estar en mi concierto- dijo Paola (peke)
-Bien, o antes de que me llamen para maquillar a otra imbécil- dijo Aidee (Punchis)
-Creanme, vámonos antes de que manden un mensaje para cancelar mi contrato con la empresa para la que trabajo- dijo Delia (Abue Mota)
-O antes de que llegue mi madre con la escopeta y esa puntería del demonio que tiene- dijo Bani (Quasi)
-¡¡¡¿¿¿ESCOPETA???!!!- chillaron todas y ante la aparición de dicha señora con mirada desorbitada y rifle se introdujeron, como por arte de magia y en menos de 3 segundos, adentro del avión. Justo a tiempo para llegar, ponerse los cinturones y el despegue.

1 comentario:

Unknown dijo...

mmmm...chucho sale muy poco..jeje